
La exposición a polvo de sílice y polvo respirable constituye uno de los principales riesgos en operaciones mineras. Su prevención, mediante la combinación de acciones de ingeniería, organización del trabajo y protección personal, protege la salud de los trabajadores y garantiza la continuidad responsable y eficiente de la operación minera, evitando además gastos innecesarios derivados de errores o de la aplicación inadecuada de medidas de control.
Estrategia integral de prevención que se debe considerar desde el área Gerencial:
1. Identificación de fuentes críticas: Localizar procesos como chancado, molienda, perforación y voladura; evaluar caminos no pavimentados y puntos de transferencia; cuantificar concentraciones por puesto de trabajo o grupos de exposición similar.
2. Controles de ingeniería: Reducir el polvo en la fuente mediante ventilación localizada, supresión con agua o niebla seca, encapsulado de fajas transportadoras y colectores con filtros HEPA.
3. Monitoreo y ajuste:
-Medición periódica: Validar la eficacia de las medidas con muestreos regulares de polvo respirable y sílice cristalina.
-Cumplimiento normativo: Revisar protocolos y asegurar alineación con ISO 23875, OSHA y MINSA.
-Mantenimiento preventivo: Garantizar que ventilación, supresión y encapsulado funcionen de manera continua y efectiva.
-Indicadores de desempeño: Detectar fallas tempranas y optimizar recursos, evitando gastos innecesarios o sanciones.
-Documentación técnica: Registrar hallazgos en informes para auditorías y comités de seguridad.
4. Gestión operativa: Minimizar la exposición con rotación de personal, programación de tareas polvorientas en turnos reducidos, señalización de zonas de riesgo y capacitación en protocolos seguros.
5. Protección personal: Uso de respiradores con filtros P100, pruebas de ajuste periódicas, mantenimiento y supervisión del uso correcto en campo.
6. Monitoreo ocupacional: Medición periódica de polvo respirable y sílice cristalina para validar la eficacia de los controles. Este proceso evita inversiones innecesarias en medidas poco efectivas y asegura que los recursos se destinen a soluciones realmente preventivas
7. Ajuste y cumplimiento: Actualizar controles según ISO 23875, OSHA y MINSA, documentando hallazgos en informes técnicos y ejecutivos.
En Preventus, desarrollamos monitoreos ocupacionales especializados que permiten identificar, evaluar y controlar la exposición a agentes críticos como polvo respirable y sílice cristalina, brindando información técnica confiable para la toma de decisiones preventivas y el cumplimiento de los estándares.